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E. Sáez Portilla

Eulogio Sáez Portilla siempre ha tenido a gala ser de pueblo. Concretamente, de Oiardo (Oyardo), en Álava.

Ha aprovechado la disponibilidad de tiempo, una vez alcanzada la edad de jubilación, para ponerse a prueba y tentar su desatendido y medroso interés por contar cosas.

Se aventuró a continuar con una idea surgida en los primeros años del siglo y que finalmente ha dado por cerrada. La ha titulado Pretérito futuro.

Los días de confinamiento domiciliario decretados para afrontar la pandemia de COVID-19 le facilitaron horas de concentración y recogimiento para dedicarlas a otro proyecto antiguo y durante años pospuesto: escribir sobre sus recuerdos de infancia.

Estos son los Recuerdos de un rústico urbanita.

Sus libros

Pretérito Futuro

Pretérito Futuro

Ensayos literarios396 pág.ISBN 9788411045025

Xabier y Lorea podrían simbolizar los miles –millones– de personas que han sufrido o sufren los efectos y secuelas de la violencia provocada por el fanatismo ideológico o religioso. Él intenta conocer, con esfuerzo y diligencia intelectuales, por qué su familia está perseguida y vive acorralada en un ambiente de crispación y odio que atenta contra sus vidas. Quiere llegar a los orígenes del llamado «conflicto». Ella intenta resolver, con sacrificio y renuncias personales, lo que considera consecuencias de ese «conflicto» sobre la sociedad en la que vive. Sugestionada por una ideología que, para superarlo, propugna la legitimidad de la lucha armada y de una violencia que puede llegar hasta el secuestro de personas y al asesinato. Con el tiempo, desde sus propias circunstancias y vivencias, Xabier y Lorea irán buscando alguna fórmula de redención. Desde posiciones enfrentadas, desde ideas contrapuestas, ambos se aproximan a un mismo destino. Que nunca debiera ser la desaparición ni el olvido.

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Recuerdos de un rústico urbanita

Recuerdos de un rústico urbanita

Autobiografía: general192 pág.ISBN 9788411158824

Recuerdos de una infancia. Nada más comenzar, ya se advierte al lector de que «la memoria es quebradiza y acomodable».

Quizá por esa convicción personal, este libro está dividido en capítulos que se refieren a pequeños retazos de una vida. Retazos que, mejor o peor explicados, se tratan independientes unos de otros y libres de cadenas cronológicas.

En general, todos ellos con un trasfondo alegre y optimista. Como la infancia misma.

«La infancia es nuestra primera vez de casi todo».