Francesca Calaf Soler
Pasa la infancia rodeada de viñas, árboles , montañas, pisando la tierra, sintiendo el
diálogo del cambio de las estaciones. Espíritu inquieto buscando la manera de expresar
todo lo vivido. Renunciando a su modus vivendi como auxiliar de enfermería para
dedicarse de lleno al mundo del arte, como profesora de técnicas pictóricas,
investigando formas de expresión que a lo largo de los años darán paso a otras técnicas
como la fotografía, llevándola a captar imágenes de mujeres de diferentes vidas y
lugares. Buscando nuevas expresiones estéticas, introduce la poesía en su larga
trayectoria, con la edición de cuatro poemarios temáticos, fusión del tema expresivo que
desarrolla, ligado a la tierra y a supaisanaje para lo que la llevará a viajar para ser parte
plena de los diferentes lugares que visita y en los que vive temporalmente.
Su libro

Kairós
El poemario confronta la percepción reflexiva y lírica del Tiempo concreto de la vivencia frente a la perennidad y eternidad del Sin Tiempo desde la contraposición de dos visiones antagónicas, las de la poetisa pintora y las del poeta y caligramista, y sin embargo, complementarias. Ambos utilizan el castellano como el catalán en poemas, no obstante distintos y autónomos para cada lengua, y traducen a imágenes parte de sus poemas para confrontar la sencillez reflexiva, tendente a la síntesis y a la abstracción, de Francesca, frente a la complejidad detallista, la voracidad reflexiva y crítica de poemas y caligramas (caligramas, pictocaligramas y pictogramas caligramáticos) del segundo. Las visiones añaden al contraste de percepción y plasmación la complementaridad de las mismas…
