Ibrahim Nasrallah
Ibrahim Nasrallah. Amán (Jordania), 1954. Poeta, novelista, profesor, periodista, pintor y fotógrafo. Nació en un campo de refugiados palestinos, cerca de la capital jordana, en el que sus padres se habían asentado en 1948. Fue allí, a los 15 años, mientras estudiaba en una de las escuelas de las Naciones Unidas, donde empezó a escribir poesía. Sus orígenes y las duras circunstancias del exilio convirtieron a este hombre de pelo rizado y sonrisa gigante en un gran conocedor de la causa palestina durante las últimas décadas.
A lo largo de su prolífica carrera, Nasrallah ha recibido grandes elogios por su producción literaria, tanto en poesía como en prosa. Pero también ha generado controversia con algunas de sus obras, debido a su compromiso inequívoco con el pueblo palestino. Hasta la fecha ha publicado 14 libros de poesía, 22 novelas y 2 libros dedicados al cine.
El Tiempo de los Caballos Blancos (2007), que la crítica describe como «la novela que faltaba en la literatura palestina», ha sido traducida al inglés, al turco, al italiano, al danés y al persa.
Con veinticinco ediciones, figura entre las novelas más vendidas de la literatura árabe contemporánea. Fue también preseleccionada para el Premio Internacional Booker de Ficción Árabe (2009), premio que Nasrallah finalmente gana en el año 2018 con su alabada novela La segunda guerra del perro. El profesor Moayad Sharab, catedrático de Lengua Española de la Universidad de Jordania, ha sido el encargado de verter la novela al español.
Su libro

El Tiempo de los Caballos Blancos
A través de la historia de la aldea palestina de Al-Hadiya, esta novela narra las vivencias de tres generaciones ante la transformación política y social de su entorno. Desde el ocaso del Imperio Otomano y el Mandato Británico hasta la Nakba de 1948, la obra entrelaza una prosa costumbrista con la tragedia colectiva de un pueblo. La figura de una yegua purasangre actúa como hilo conductor, simbolizando la libertad, la dignidad y la resistencia frente a la injerencia extranjera y la ocupación territorial.
