J. Torrijos Arribas
Juan Torrijos Arribas, Cuenca, 1947, es una persona de larga vida periodística y literaria desde sus comienzos en Radio Miramar (Barcelona), donde trabajó junto a Encarna Sánchez —a quien daba la continuidad radiofónica en las famosas madrugadas— o Carlos Herrera, época en que sufrió los primeros intentos opresivos del nacionalismo catalanista excluyente. Posteriormente, como profesional de RTVE, trabajó en Madrid, Cádiz y, definitivamente, en Almería, donde se instaló como uno más y reflejó como pocos las cuitas de la ciudad en la columna diaria que durante casi cuatro décadas ha ido desgranado en La Voz, columna que se convirtió en el comentario mañanero de muchos almerienses y que hoy es un guion de la historia de esta esquinada tierra del sureste español.
Ha firmado tres novelas (ediciones no venales) de contenido distintivo y ciertamente singular, propio: Un mar a la deriva, La fuerza de la derrota y esta que ahora tienen en sus manos. Y nos anuncia la cuarta para dentro de unos meses, sobre el pintor de ojos azules que algunos hemos tenido la suerte de haber leído.
En todas ellas está la mirada sagaz y compasiva de quien comprende todo cuanto es humano con la blandura de las espigas y, al mismo tiempo, la dureza de las espuelas que siempre ha mostrado ante los poderosos, que no le han doblegado nunca pese a las enemistades y sinsabores que esta actitud justiciera y cervantina le ha causado.
Esta, su tercera novela, representa un giro acrobático en su literatura más personal y estoy seguro que satisfará a los lectores con la luminosidad y desnuda belleza de los mejores relatos escritos actualmente en español.
Nicasio Marín Gámez.
Sus libros

La fuerza de la derrota
Recorremos en estas páginas la vida de una triunfadora, a la que un accidente de coche la pone al borde de la derrota en su vida pública y privada. Su matrimonio se tambalea, su éxito en política también. Es en esos momentos cuando Marina nos demuestra que de la derrota se puede salir victorioso, que la vida nos ofrece soluciones a las que dedicarse, que nadie debe sentirse derrotado mientras se tengan deseos de cambiar y asumir lo que supone el nuevo rol de vida al que se enfrenta, adaptándose a la nueva situación. Que la derrota solo es una aventura a superar. Marina lo consigue. La pregunta que se queda en el aire sería: ¿le merece la pena el sacrificio que le va a suponer su nueva vida?

Las jóvenes amantes
Una mujer se enfrenta a su nueva vida, a sus miedos, a sus gritos y a su recuperada libertad. La mujer que hoy se despierta, la que intenta abrirse camino en su antigua ciudad ya no es la misma. Diez años han cambiado su forma de sentir y de comportarse. Hoy esta mujer está dispuesta a luchar por las demás, a pelear y entregarse a cada minuto de felicidad que se le presente. En esa batalla por ser feliz, no todo es tan fácil, y las lágrimas, la rabia y la desesperanza comienzan a formar parte de su vida diaria.
