Manuel Cabezas Velasco
Manuel Cabezas Velasco (Ciudad Real, 1970) comenzó con La huida del heresiarca su reivindicación del pasado judío de su ciudad, Ciudad Real.
Como continuación de ella, ahora nos presenta Las pesquisas del trapero, ahondando en el universo de la comunidad conversa de aquella ciudad y dando continuidad a las tramas anteriormente esbozadas que le condujeron mucho más allá de Ciudad Real.
Su vertiente novelística, lejos del mundo de la museología en el que ejerce su labor profesional desde hace más de dos décadas, ha venido a completarse con otro tipo de publicaciones en diversos concursos literarios, habiendo quedado seleccionado en el Premio Café Español de Relato Corto de los años 2018, 2020 y 2021, el Certamen de Microrrelatos Signos Editores (octubre 2018) y el de Microrrelatos «Pluma, tinta y papel» de 2020 y 2021.
Aprovechando su formación académica como geógrafo e historiador en la Universidad de Castilla-La Mancha, más allá de sus creaciones literarias, realiza una labor divulgativa basada en la publicación de artículos de temática relacionada con la historia, el patrimonio, aparecidos en el Diario Digital Ciudadano Miciudadreal. es desde hace una década, y en los reportajes sobre el pasado judío de Ciudad Real que ha llevado a cabo tanto en televisión (Ciudad Real Televisión. CRTV) como en otras entidades (Geosefarad – Geolocations of Euro Jewish Quarters).
Sus libros

La huida del heresiarca
Un antiguo aprendiz de librero había recibido un texto junto con otros escritos de manos de un fugitivo converso, huido de la Inquisición, allá por el año de 1483. Él mismo también tenía un pasado en el que había sido víctima de los Hombres de la Cruz, al mantener relaciones con una mujer casada, esposa de un soldado de las huestes cristianas que participaban en el avance hacia el sur peninsular, además de que, por su profesión, no estuviese bien visto que poseyese textos vinculados con el mundo judaico y converso. Esta es la historia de amor proscrita —su adulterio sería duramente castigado— de dos jóvenes en aquella Castilla que se veía soliviantada por revueltas y crispación social, animadversión a los no cristianos, una crisis sucesoria, la llegada del Tribunal del Santo Oficio y la culminación de la conocida como Reconquista. Los jóvenes acabarían encontrando cobijo en una modesta población del territorio aragonés. Por otro lado, la amargura teñía los corazones de algunas personas que tuvieron que huir, reflejada aún más en el hombre que otrora hubiese ocupado puestos de gran relevancia dentro de la comunidad conversa de una ciudad media castellana, pues realizó funciones de rabino, celebró festividades judías y se burló de Jesús, rezó en hebreo y llevó a cabo sacrificios de animales según el ritual judío, residiendo en una casa en la que destacaba una torre donde rezaba junto con otros compañeros de fe.

Las pesquisas del trapero
Dos jóvenes se vieron obligados a abandonar las tierras de Aragón para iniciar un periplo que los llevaría a encarar diversas aventuras mucho más allá de aquellos confines. Castilla sería el escenario de los acontecimientos que les sucederían. Ellos se habían visto obligados a huir de tierras castellanas varios años atrás, para retornar a ellas cuando ya eran progenitores de un vástago. Aquella responsabilidad les uniría aún más en la ven-tura que en la desventura. Aquel retoño les ensamblaría, sería el timón que ayudase a sus procreadores en sus peores momentos, llegando igualmente a alcanzar la condición de padre y a conocer los entresijos que conllevaban aquel compromiso.
Mientras aquello ocurría, en otras tierras más al sur, muchos judeoconversos se verían forzados a ser sometidos a los Hombres de la Cruz al instaurarse el tribunal del Santo Oficio en alguna de aquellas poblaciones medias de la meseta castellana. Otros inclusive habían logrado alejarse de aquel peligro que les acechaba. Uno de aquellos conversos incluso se vería obligado, con el objeto de mantener su vida y su estatus económico a salvo, a ir en busca de su propia madre, que había huido tiempo atrás de las garras de la Inquisición.
