Ricardo Martinez Conde
Sus libros

Escuchame, por favor
Si veo un pájaro en el aire me digo: vuela. Si veo a mi amiga me digo: existo (repito, ‘me digo’. Lo cual no es un decir por decir, convengámoslo. Es un decir de duda, pues lo que en realidad me planteo es si yo existo –y ahí está el rintintín de la cuestión– en cuanto que considere si ella está por mí o no. Una hipótesis, vaya)... *** Tengo un amigo –multipremiado intelectualmente– al que un día, en comentario fraternal, le expuse: Para mí tengo que, en esta nuestra vida, nadie esencial mente es bueno como tampoco lo es esencialmente malo. Fue al pronunciar esta vieja palabra cuando él –intelec tualmente multipremiado– aprovechó para levantar el dedo y decir:Yo sí. (Y punto). Nota bene: ahí termina, o comienza, la Historia

Diálogos naturales IV
¿Qué guarda la luz? * El que duerme, ¿suscita duda en aquel o aquello que va a ser aludido por el sueño? * Nada desaparecerá, pero nada volverá a recuperar su ser
