Juan Llamas Gámiz
Sus libros

Fugitivo
El mundo de Carlos se rompe en su adolescencia. Corre el año 1945 en un país del sur de Europa. Las injusticias, los abusos de poderes políticos y las desigualdades en una sociedad avasallada por militares, pudientes y terratenientes, lo empujan a incorporarse a la guerrilla de la revolución, que por aquella época se había levantado, sin mucha consistencia. Se convierte en el bandolero más famoso y buscado de las serranías del sur. Su alma se transforma, su inocencia se pierde; ya no cree en nada, todo se desmorona. Y aunque nunca pierde la fe y afronta la vida con dignidad y valentía, actuando de acuerdo con los valores que se incrustaron en su interior, sabe que tal vez nada pueda lograr.
Se refugia en la amistad, en el amor que descubre y le renueva la ilusión. Estos dos incentivos le dan alas para seguir luchando por él, por los demás…, por la libertad.

Lamentos al atardecer
La vida se vive por etapas.
Aunque los genes y las circunstancias moldean y marcan nuestra existencia, cada periodo de nuestro camino viene conformado por el anterior.
La inocencia de la infancia, el tumulto de la adolescencia, la efervescencia de la juventud, el razonamiento de la madurez, la melancolía de la vejez; todas dependen de la anterior, y siempre está presente la primera: la infancia.
Lamentos al atardecer es una recopilación de las poesías de los diferentes ciclos de mi subsistencia.
Yo estoy en la última fase, y, a pesar de que no quiero vivir de recuerdos, ellos están ahí. La vida me está tratando bien, pero no acabo de encontrar el sentido a la lucha diaria. Por ello, mi poesía es un reflejo de todas mis dudas, que no son pocas, donde la pequeña porción de poeta, que todos llevamos dentro, se sincera con su interior.
Siempre fui un inconsciente… ¡Pero qué paradoja!... Ahora soy consciente de que todo es un engaño.
