Ángel L. Montilla Martos
Nacido en Málaga (1965), es licenciado en Filología Hispánica y profesor de Lengua Castellana y Literatura. Desde 1984, ha publicado nueve poemarios, cuatro novelas cortas y ha estrenado varias obras de teatro. Sus poemas, relatos y artículos han aparecido en revistas y libros colectivos de España, Suecia, Dinamarca, Hispanoamérica y Japón. Parte de su obra ha sido traducida al inglés, el danés y el japonés. Ha compuesto bandas sonoras para teatro y vídeo y ha dirigido el cortometraje Ese maldito yo. Como conferenciante, ha sido invitado en instituciones culturales de España, Brasil y Japón y ha dado una gran cantidad de recitales de poesía en los que mezcla la lectura de poemas con música propia y ajena. Desde 2007, regenta el blog Monte Coronado (http:montecoronado.es).
Sus libros

A propósito
Este libro se sitúa en la larga tradición de la Biblia, el Quijote, el Satiricón, Alicia en el país de las maravillas, El libro de la almohada, Finnengans Wake…, es decir, la de los libros deshilvanados, variopintos, abiertos, heteróclitos, autodeconstruidos, sin orden, sin concierto, sin cabezas ni pies, sin principio ni principios, sin final ni finalidad. Los poemas que lo forman llegaron a propósito de cualquier evento, lectura o vivencia y fueron ocupando mi tiempo sin que nadie los llamara, ni los invitara. Hubo días, semanas, en los que no se dignaban aparecer. Y hubo tardes que venían en panda, como tordos veleidosos, como lluvia de abril o como las malas noticias. Los fui acomodando como pude, pero llegó un momento en el que ya fueron demasiados y se hartaron de estar agazapados en libretillas y discos duros. Por eso los libero ahora y se los entrego a ustedes. Los he peinado un poco y les he dado una especie de orden entre discutible, cuántico y esotérico, como el de algunos de mis anteriores poemarios. Marca de la casa, estilo, si quieren; manía a secas. El verso libre, el haiku y la métrica popular castellana se entremezclan formando un todo, cuyo nivel de compatibilidad y coherencia solo lo decidirá el público, la crítica especializada o la posteridad. O ninguno de ellos. Quizá el autor confíe demasiado en las virtudes del pensamiento lateral, del koan zen, del caos como semilla de la creatividad… y en la benevolencia de sus lectores.

A estas alturas
Ocho años después de Múltiplos de uno, Ángel L. Montilla Martos regresa al panorama de la poesía española con este poemario irónico, cáustico, reflexivo, mordaz, denso y liviano a un tiempo. El poeta se sirve del imaginario del vuelo para reflexionar sobre el discurrir de la vida, no entendido al uso tradicional, como un camino de arena, moqueta o asfalto por el que se baja al infierno o se accede al más allá, sino como una travesía aeronáutica con su despegue, su aterrizaje y sus cinturones de seguridad. A estas alturas mezcla la tradición de las vanguardias futuristas con grandes mitos y figuras de la literatura, el cómic y la historia quienes poblaron cielos y empíreos o fueron víctimas de la gravedad y “cayeron”, en el amplio, metafísico, incluso teológico, sentido de la palabra. Todo sin dejar de lado la voz íntima del yo, que unas veces se observa a sí mismo desde las nubes y otras tripula la aeronave que forzosamente deberá descender algún día. A estas alturas, a más de diez mil pies de nuestras más sublimes expectativas, a treinta y pico de años del despegue, con las esperanzas al aire, las pistas perdidas y el alma inflada como un globo aerostático, muy por encima de océanos y calamidades, de huracanes y remordimientos; a punto de traspasar la invisible barrera de lo sórdido; con las bodegas atestadas de trienios y alopecia; con la radio oxidada, la brújula imantada y sin más rumbo que la inercia, a estas alturas, a estas inevitables alturas justo ahora que iniciamos las arduas, las tristes, las siempre inevitables maniobras del descenso…

Operación Artemisa
La nave en la que viaja Alexandre Marchand, un botánico especializado en cultivos fuera de la Tierra, realiza las maniobras de aproximación para alunizar en la base Shackleton. El científico llega con una misión muy especial: conseguir que una planta crezca en el estéril suelo del satélite. La comandante Karalis, una nativa selenita, le relata a su hija historias familiares y mitos lunares. Sus vidas se cruzarán mientras una serie de personajes y acontecimientos irán desvelando algo inquietante bajo la aparente paz social en la que viven los habitantes de la Luna.
En Operación Artemisa, los sueños, la poesía, la ciencia, la música y los silencios se entrelazan para conducirnos hacia un final sorprendente.
