Óscar de San Macario Sánchez
Sus libros

Por tierras de la cumbre
En esta obra hemos puesto de manifiesto la riqueza histórico-artística de un municipio comarcano de Trujillo que nos ha legado su pasado patrimonial y espiritual. La Cumbre acumula tanta información histórica que quien nunca haya buceado en su pasado no puede imaginarse la enorme riqueza que atesora tanto en el propio municipio como en los parajes que le circundan. Sirva como consejo leer la obra presentada con cierto detenimiento, reflexionando, mediante una lectura pausada y comprensiva, sin dejar pasar por alto las anotaciones de pie de página, donde el lector obtendrá información de primera mano.

MORENO NIETO
José Moreno Nieto y Villarejo, nació en Siruela (Badajoz) en 1825, donde sería nombrado “hijo ilustre de la villa”, y falleció en Madrid en 1882 a los 57 años de edad, cuando ejercía como senador por la Real Academia de la Historia. Doctor en Derecho, historiador, catedrático, jurista, político y académico. Destacó esencialmente como arabista y gran lingüista, conocedor de varias lenguas: latín, griego, árabe. Estuvo casado con Josefa Moreno y tuvo tres hijos: Augusto, Emilio y Alfredo, todos ellos juristas. José Moreno Nieto estudió Derecho en la Universidad de Madrid y Filosofía y Letras. Ganó varias oposiciones, la cátedra de árabe en la Universidad de Granada y la de Historia de los Tratados en la Universidad Central de Madrid, cargo que desempeñó hasta su muerte. Ejerció como rector en la Universidad Central de Madrid. Fue diputado a Cortés por Granada por el Partido Progresistas, también por Badajoz y por el distrito de Castuera. Fue Presidente del Ateneo madrileño entre 1876 y 1882, Académico Numerario de la Real Academia de la Historia, Presidente de la Real Academia Matritense de Jurisprudencia y Legislación y Académico de la Historia de las Ciencias Morales y Políticas.

LA HISTORIA Y EL PATRIMONIO CULTURAL Y NATURAL DE CANDELARIO Y SU TERRITORIO
Candelario es un pueblo de montaña con construcciones que aún conservan su sabor
popular, con muros anchos de piedra, grandes balcones de madera y las populares
batipuertas, que constituyen una de las principales señas de identidad del municipio.
Estas son portones de entrada a las viviendas partidas horizontalmente. Ahora, viene
dado para protegerse de las nevadas que puedan caer en invierno. Sin embargo, antaño,
eran usadas por los matarifes para protegerse de los ataques de las reses en épocas de
matanza. Candelario, que da nombre al espacio natural de la Sierra de Candelario, está
rodeado de espectaculares bosques de robles y castaños, a más de 2.000 m. de altura.
Este lugar ha sido declarado como Reserva de la Biosfera por la Unesco.
La construcción de sus casas, con dos modelos de viviendas, la serrana y la
condicionada por la propia tradición chacinera de Candelario: tejado de grandes aleros
para protegerlas de la nieve y grandes galerías con balconadas de maderas destinadas al
secadero del embutido, han conseguido que esta población sea considerada un
patrimonio cultural único declarado Conjunto Histórico Artístico desde el 6 de marzo de
El embutido cambió por completo la fisonomía del pueblo. Como industria familiar que
era cada casa, se adaptó como mejor pudo a las necesidades del producto. Y es así como
surge la casa tradicional chacinera pensada, desde la puerta hasta el desván, para lograr
un producto de fama internacional.
De su configuración son de destacar sus empinadas y enrolladas calles recorridas a lo
largo de ellas por “regaderas", que son canalillos con agua cristalina recogidas de los
neveros de su sierra. Un bonito pueblo de montaña que mantiene su arquitectura
tradicional y sus tradiciones.
