Álvaro Salazar Agustino
Sus libros

Constantin
Tras el desmoronamiento de su vida personal y profesional en Transilvania tras el fin del régimen comunista, Constantin, un clarinetista rumano, se ve obligado a emigrar para sobrevivir. Su viaje lo lleva desde la desesperación en su tierra natal hasta las duras condiciones de la inmigración irregular en Alemania. A través de una década de incertidumbres, la novela explora la resiliencia humana, la pérdida de la dignidad en el trabajo precario y el poder sanador de la música como último refugio ante la adversidad.

La huella y la pisada
Es verano y hace calor -el maestrazgo turolense acoge ese calor como acoge al frío en invierno-. Todo comienza con la vuelta de Pablo -un hombre de mediana edad, cínico y descreído- al pueblo que abandonó con trece años para irse a vivir con sus padres a Madrid. Él no lo sabe, pero allí le aguarda, agazapada, la sombra de dos traiciones: la que cometió uno de sus bisabuelos contra un amigo durante la guerra civil española y esa otra que, años después, perpetraría su propio padre al dar la espalda al patrimonio familiar para irse a vivir a la ciudad. En la novela hay lugar para la culpa y la piedad, para la soberbia y la generosidad. Y también para el amor. Además, encontraremos paisaje a raudales (por sus páginas se despliegan los montes, transcurren los ríos, sopla el aire, corretean los animales..., y hasta podremos sentir el calor, el frío, la lluvia y el viento en nuestro rostro). Y hay una casa que ha cobijado a varias generaciones de hidalgos rurales, la misma que vio nacer a Pablo. Esa casa es, en gran medida, el epicentro de la novela, el vórtice de un pasado que se alza en historias que entran, salen y reaparecen dialogando con los hechos que Pablo irá protagonizando a lo largo del mes de julio de 2017.

Marco
Esta es la historia del encuentro entre Marco, un joven camerunés que un día dejó su casa para buscar una vida mejor, y el autor de este libro. El libro cuenta la salida de Marco de Duala y su peregrinaje a través de Nigeria, el desierto de Níger, Argelia y Marruecos. Además, cuenta su llegada a Arrigorriaga y como allí encontró unos brazos abiertos que le acogieron (Arrigorriaga Harrera, así se llama el proyecto de acogida por el que, hasta la fecha, han pasado veinte jóvenes procedentes de África Occidental, Marco entre ellos). El libro habla también sobre el colonialismo y el actual orden mundial y económico que se encuentran detrás del drama y la gran injusticia de la migración forzosa. Y para ello, recrea determinados hechos históricos, para así poder mostrar algo de la ignominia que los mismos encierran. Pero ante todo, este libro que es novela, crónica, ensayo, intima reflexión, surge de la necesidad de entender las razones que nos mueven a aproximarnos al otro, al diferente, y reconocernos en él. Más allá de la culpa y de la mala conciencia. Más allá de la compasión y de la justicia debida. Más allá de la necesidad de defender la dignidad y la libertad que nos debemos a nosotros mismos y a los demás. Más allá de todo esto, este libro habla de esa radical soledad que nos recorre por dentro y que nos convierte en hermanos.

Exit
Es posible que la historia que en estas páginas se narra te resulte familiar; incluso tampoco sería extraño que pudieras sentirte identificado o identificada con el personaje que la protagoniza y, de este modo, llegar a compartir su pesadumbre y sus ansias de libertad. Y es que, lo que aquí se cuenta es una de esas historias que suceden a diario. Y es que EXIT es una perturbadora crónica sobre el ejercicio del poder y la sumisión situada en una pequeña empresa de consultoría. El libro aborda, de forma directa y descarnada, las relaciones que se establecen entre jefe y subordinados, para lo cual, como si de un juego de espejos se tratara, refleja la seducción, la manipulación, la imposición, y también la sumisión, la dependencia, la desconfianza en la propia valía. Pero además, esta historia es un grito de vida, un canto de libertad que se va revelando, y elevando, al ritmo de los acontecimientos. Para salir, es necesario haber entrado. Bienvenidas y bienvenidos a la nave Enterprise.

Constantin. Segunda edición mejorada
La vida de Constantin saltó por los aires el día en el que las autoridades de la ciudad rumana de Alba Iulia decidieron cerrar la orquesta en la que tocaba el clarinete. Tiempo después, acuciado por la necesidad, Constantin sale del país convertido en migrante. La novela seguirá sus pasos a lo largo de una década (de abril de 1997 hasta la primavera de 2007) para narrar las peripecias que hubo de protagonizar para sobrevivir sin perder la dignidad.
Es ésta una crónica del músico callejero en el que Constantin se convertirá, pero también es una historia de amor: de amor a la música y a su poder sanador; de amor a las ciudades y al camino que nos lleva de uno a otro lugar visitaremos Múnich, Pisa y Barcelona y navegaremos por el Mediterráneo; de amor, y esto por encima de todo, a la libertad y al valor que se necesita para ser libres.
Con todos ustedes: ¡Constantin!

Escenas de montaña
Los textos de este libro, a los se ha llamado escenas, recogen sensaciones, reflexiones e historias fraguadas a lo largo de toda una vida de andar por el monte. Momentos diferentes. Circunstancias diferentes. Escenas, por fuerza, también diferentes entre sí. Sin embargo, hay una idea que las atraviesa a todas ellas, que las engarza y vincula, que las confiere unidad, como a las cuentas de un collar. Esta idea es una convicción, una determinada actitud ética y estética ante la montaña, un modo de estar en ella. No es una fe, es una constatación. La montaña se alza fuera de mí. Es real. “Real como cada una de sus piedras, como cada arroyo que desciende por sus laderas, como cada árbol de sus bosques, como cada cabaña. Real es el frío, la lluvia, el calor, la sed, el hambre, el viento…”. Todas estas escenas hablan de la vida, la celebran. Todas ellas han sido concebidas para que cada cual las lleve a su terreno y las recree. Para que sintamos frío si hace frío, y miedo si la situación se pone peligrosa. Para que nos entren ganas de «abrazar y besar a todos y cada uno de los animales vertebrados e invertebrados que pueblan la baja y media montaña». Para reconocerlas y reconocernos en ellas. Pues así como en la montaña compartimos cuerda y anhelos, así estos textos. Que así sea.
