Editorial Zadar . .
Sus libros

Diálogos naturais
O movimiento é um equilíbrio ancestral, a sombra sabe disso * ...e quando a onda quebra, ergue-se nos seus voos... * Tudo aqui é a nova paisagem do que foi vivido****

Cuaderno de bitácora I · La soledad perdida
La soledad es el alimento de una actitud. Lo ajeno y los otros son los aditamentos necesarios para obtener la alimentación completa que el dictado de nuestra naturaleza exige * Esperar. Esperar. Dejar los oídos y aún todos los sentidos, y todos los sentimientos, al vago transcurrir de la tarde y esperar. Pero, ¿esperar a qué? A nada. Sencillamente esperar, esperar. Es como el mar

Cuaderno de bitácora II · La lluvia y la memoria:
Llueve con mano fría y el viento está inquieto y desorientado. Esto es lo que asusta a las hojas del roble, que susurran entre sí, tal vez despidiéndose, antes de dejarse, abandonadas, a que el viento las olvide. Pero es que la naturaleza que vive es así para la muerte. Como para nosotros. Lo mismo que con nosotros * Los recuerdos son esa pasión que ha merecido, sin duda, consumarse, pero el tiempo, poseedor del frío y la medida, los ha reducido a fragmentos que, a buen seguro, tardaremos en volver a ver unidos * ¿Ella mira o solicita, en su mirar, el ser mirada? La certeza no existe y uno queda prendado en el secreto ancestral de la conquista

Cuaderno de bitácora III · Escuchar el silencio
Ven, lluvia amiga. Llégate de donde vinieres, trae tu música hasta mi ventana. Yo te escucho. Te escucharé siempre con devoción y amor. Ven, lluvia del sentimiento. Tu voz familiar es un descanso para mi corazón * Nada es el hombre sin la naturaleza de su entorno, si bien lo pensamos. La adopción del paisaje es, creo, uno de nuestros primeros y más sinceros ritos iniciáticos * El primer hombre se habrá hecho compañía a sí mismo. Ahí nació el Otro. Y todo lo demás ya será complementario

Cuaderno de bitácora IV · El sol se llega al mar
El viajero traslada, sobre todo, su silencio. O, mejor aún, el significado de su silencio. De ahí que todo viaje, al final, constituya una forma de conocimiento. Conocimiento fundamentalmente interior, de donde han de derivar necesariamente todos los demás * Las palabras son capaces de señalar, aunadas en un discurso, la contradicción. De ahí que merezcan toda nuestra fiabilidad, pues en ellas puede estar nuestra salvación * ¿Viene hasta aquí el viento de mar, que es liberador y nostálgico a la vez, o la nostalgia la propicia el rumor de la orilla?

Entardece
A lúa pensa que todo ser amado naceu coa noite * O mariñeiro, un camiño por facer. Lene bruma * A néboa chegou e agranda o murmurio; logo esvaerá * Sempre deitaba esperando a marea: cerca dos soños****

Lecturas trae la lluvia IV
Al tiempo, convengamos que si bien la mirada del artista propicia el nacimiento, es la mirada del observador quien dota de contenido (o contenidos) después a la obra. Quepan, pues, las dos consideraciones. * El libro en sí, considero, no es sino una invitación a la comunicación –sea del tipo que fuere– como vehículo de socialización, como vínculo de futuro. * Y los sentidos se alimentan de belleza; de un bondadoso silencio significativo, tal vez.****

Diálogos naturales III
Cada insomnio del árbol, cada hoja que tirita, cada perfil de agua que lame la orilla, interiormente me conciernen * Quisiera dormir a la orilla, ¡bajo el influjo de la lejana música sin autor! * Una veleta es un objeto religioso, ayuda a orientarse en el cielo

Un (in)cierto viaje
La Nada ha de ser un ser superior o no será nada * Mirar tiene todos los significados de la identificación: la duda, la sospecha, la belleza, el error; ¿el futuro? * El más precario de los pájaros conoce los secretos de la luz. El más preclaro de los hombres es el que está enredado en las tinieblas

Lecturas trae la lluvia V
Se nos convoca a ver y entender y participar desde distintos ángulos, desde perspectivas a veces inesperadas, pero el conjunto de estos textos alusivos y breves nos desafía a modo de un puzle que es difícil resistirse a intentar completarlo. * La literatura es un lugar sin fin donde pudiera parecer que cuanto vive lo hace como en silencio, pero es solamente un silencio aparente... * Es como si la obra de la vida prosiguiese –o hubiese de considerarse que prosigue–, más allá de su propia vida. Alguien escribió en una ocasión: no se lega una obra, se lega un sentir, una idea...
